sábado, 1 de mayo de 2010

Chistes muy graciosos de viejitos verdes


Dos ancianos se encuentran hablando sobre el envejecimiento:
- “Mira, la peor parte se la llevan nuestras mujeres. Además, ellas siempre se
negarán a admitir que envejecen y tratan por cualquier medio de esconder sus
achaques”
• “¿Sabes que si? Tienes toda la razón”
- “Te cuento que he encontrado un buen truco para hacerles ver sus discapacidades
por medio de un jueguito. Si quieres saber si tu mujer se está empezando a
quedar sorda, colócate a 10 metros de ella y hazle una pregunta. Cuando veas
que no te responde, acércate a 5 metros. Después a 2 metros y luego a 1 metro.
Ya no le quedará más remedio que darse cuenta que está sorda”
El viejito encuentra que la idea es como buena y cuando llega a casa se coloca a
10 metros de su señora y pregunta, levantando la voz:
• “Cariño ¿qué hay de cena?” No recibe respuesta. Entonces se acerca a 5
metros y le pregunta de nuevo:
- “Cariño ¿qué hay de cena?” No recibe respuesta por lo que decide acercarse
a 2 metros:
- “Mi amor ¿qué vamos a cenar?” Nada de nada. Se acerca a 1 metro de ella
- “Mi vida ¿qué vamos a cenar?” Y la señora enfurecida le responde:
- “¡¡¡Viejo sordo, te he dicho 4 veces que pollo con papas fritas!!!




No se ofenda Alcira, pero nosotros ¿somos amigos, parientes, esposos o qué coño?


Un hombre de 82 años va al médico a chequearse. Unos días después el
doctor lo ve caminando con una despampanante mujer del brazo. Unos días después el doctor lo llama y le dice:
• “Guau, la estás pasando muy bien ¿no es verdad?” El dice:
• “Estoy haciendo justo lo que usted me dijo: consíguete una mamacita y sé animoso” El doctor contesta:
• “No yo no te dije eso, te estaba revisando el corazón y te dije: ¡¡tienes un fallita, se cuidadoso!!”




Dos ancianos estaban en el asilo sentados bajo un árbol conversando.
Uno se voltea y le dice al otro:
• “Jaime, tengo 83 años y estoy lleno de achaques y dolores. Yo sé que tú tienes más o menos mi edad, ¿cómo te sientes?”
- “Yo me siento como un recién nacido” responde.
• “¿Como un bebé?”
• “Así es, sin pelo, sin dientes y acabo de hacerme pipí en los pantalones”

Una pareja de ancianos va a cenar donde unos amigos, cuando las esposas van a la cocina, ellos conversan y uno dice:
• “Anoche fuimos a un restaurante realmente magnífico, te lo recomiendo” El otro pregunta:
• “¿Cómo se llama?” El primero piensa y piensa y finalmente dice:
• “¿Cual es el nombre de esa flor que le das a quien amas? Tú sabes, la que es roja y tiene espinas”
• “¿Quieres decir una rosa?”
• “Si, esa es” contesta. Luego se voltea hacia la cocina y grita:
- “Rosa, ¿cuál es el nombre del restaurante al que fuimos anoche?”




Dos viejitos estaban en el patio de su casa tomando café y de pronto la viejita le pega un sopapo fenomenal al viejito que lo tira al piso, le hace volar la gorra, los anteojos y el café. El viejito, arrastrándose, va juntando cosa por cosa y, balbuceando, hace una pregunta:
• “Pero vieja... ¿Por qué hiciste esto?”
A lo que la viejita responde:
- “¡Por 50 años de mal sexo!”
Siguen tomando café y al rato el viejito, que se había quedado pensativo, le encaja un bofetón a la vieja que la desparrama por el piso, se le cae el café, la galletas, la servilleta, pierde los anteojos, se le sale la dentadura y mientras va recogiendo todo pregunta:
• “Y ahora viejo, ¿por qué me pegas?”
El viejito, sin mirarla, le contesta:
• “¿Donde aprendiste la diferencia?”


Una viejecita muere repentinamente y va al cielo. Al llegar a la puerta se encuentra con San Pedro y se ponen a conversar, de repente se escuchan unos escalofriante gritos de terror y la viejita le pregunta a San Pedro:
• “¿¿¿Que pasa???” y San Pedro le responde:
• “No te preocupes hija, es que son otras almas limpias que han llegado y le están abriendo los huecos en la espalda para colocarle las alas” La viejita un poco nerviosa sigue hablando con San Pedro, a los diez minutos, se escucha un grito mucho mas escalofriante, con mucho terror y desesperación, y dice la viejita:
• “Ay Dios mío ¿que esta pasando?” a lo que responde
el portero celestial:
• “No te preocupes hija, es que ahora le abren los huecos en la cabeza para colocarle la aureola” Y dice la viejita:
• “San Pedro, mejor me voy al Infierno...” y dice San Pedro:
• “Pero hija, allí te van a violar y van a abusar de ti” y responde la viejita:
• “Coño sí... ¡¡¡pero para eso ya tengo los huecos hechos!!!”




Tres hermanas de 96, 94 y 92 años de edad vivían en su casa juntas. Una noche la de 96 años empieza a llenar la tina para darse un baño, pone un pie dentro de la tina, hace una pausa y grita:
• “¿Alguien sabe si me estaba metiendo a tomar un baño o estaba saliendo de bañarme?”
La hermana de 94 años le responde:
• “No se, esperá que subo para ver” Empieza a subir las escaleras, hace una pausa y grita:
• “¿Estaba yo subiendo las escaleras o las estaba bajando?” La hermana menor de 92 años estaba sentada en la cocina tomándose una taza de té, escuchando a sus hermanas.
Mueve su cabeza y piensa:
• “En verdad espero nunca llegar a ser así de olvidadiza, toco madera” Toca tres veces la mesa para que se le conceda ese deseo y luego les responde “Ahí voy a ayudarlas, solo déjenme ver quién está tocando la puerta”


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